Ubicado en la parisina comuna de Courbevoie, en un moderno edificio se encuentra el magnifico apartamento de Padraig. Llegamos el día de Navidad, y Padraig nos había dejado comida para empezar y además indicado un buen negocio cercano donde proveernos de rica comida francesa por si queríamos cenar en casa esa noche. Además había dejado la calefacción encendida para que nos sintiéramos cómodos a nuestra llegada.
Se trata de un bonito apartamento de un dormitorio con un pequeño balcón que da acceso a la visión de una calle principal llena de negocios de todo tipo: pequeños y grandes supermercados, vinerías, queserías, buenos y elegantes restaurantes e incluso famosas franquicias de comida rápida a la vuelta de la esquina, además a unos 10 min. a pie tienes un enorme centro comercial. Pese a lo transitada que es su calle, no se percibe ruido alguno gracias al doble acristalamiento de sus ventanas, además el edificio es muy tranquilo y con vecinos agradables y discretos. El apartamento es perfecto para dos personas, pero también para dos parejas o una pequeña familia gracias a su nuevo y amplio sofá-cama, que según mi hija es muy cómodo. Por cierto, desde una esquina en la calle de Padraig divisarás perfectamente la Torre Eiffel de día y de noche :)
El apartamento estaba muy limpio y ordenado. La cocina está totalmente equipada y es sorprendente como Padraig ha aprovechado cada rincón y lo bien colocado que está todo. Además nos liberó un armario de su dormitorio, lo cual fue muy amable y útil. Se nota que Padraig es un intercambiador experimentado, y de esto nos hemos beneficiado con útiles recomendaciones. Por cierto, el colchón de dormitorio es muy cómodo, he dormido perfectamente.
Por otro lado, su ubicación es genial en París, combina lo cómodo de una zona moderna, la tranquilidad de una zona no masificada de turistas, lo interesante de vivir como un local y la cercanía a los medios de transporte y a los principales atractivos turísticos de la ciudad de la luz. Incluso en Navidad a poca distancia a pie tienes el mayor mercadillo navideño de París, del que disfrutamos un par de noches, incluso mi hija patinó en una pista de hielo natural a 10 min. del apartamento (es algo muy emocionante hacer eso para una niña nacida bajo el sol de las islas Canarias).
La comunicación con Padraig fue fluida desde el principio, entendí rápido que había llegado a un acuerdo con una buena y seria persona y eso facilitó todo. Antes, durante y después del intercambio se preocupó porque todo fuera bien y realmente todo ha sido perfecto. Padraig es una persona generosa y amigable, hace que quieras ir más allá de un simple intercambio, transformándolo en una nueva amistad.
Era nuestra tercera vez en París, pero como ya conocíamos bastante la ciudad, dos semanas nos han dado el tiempo de disfrutar con calma de todo, incluso de quedarnos más tiempo en la cama cuando nos apetecía :), pero también conocer el París menos turístico. Largos paseos por la ciudad, museos, monumentos, Disney, bonitas tiendas y galerías, cafés, ricas comidas con larga sobremesa ya que no teníamos prisa. Para mi concretamente ha sido la mejor de mis tres estancias parisinas.
Por cierto, Padraig dejó nuestro apartamento en perfecto estado.
Apartamento y anfitrión altamente recomendable, no lo dudes.