Mi estancia en Albania fue el primer intercambio que hizo Alexandra. Soy una persona que prefiere la comunicación esporádica y, una vez que comenzó nuestro intercambio, agradecí tener este tipo de comunicación con Alexandra. También agradecimos mucho el pequeño detalle al llegar: nos esperaba agua fresca en la nevera.
El alojamiento es muy luminoso y tiene unas vistas increíbles de la ciudad. Está situada en un callejón sin salida perpendicular a una calle principal y permite hacer todo a pie. Hay tiendas (incluido un Spar) en el jardín trasero, al pie del edificio. Ten en cuenta que las ventanas de la zona diurna son fijas, pero las habitaciones se abren a balcones.
La cama del dormitorio principal es perfecta. El colchón es de muy buena calidad, con sábanas suaves y un edredón ligero muy cómodo. Allí dormimos muy bien.
Alexandra fue tan amable de pedirle a su casero que le proporcionara ropa de cama extra para que mi hijo pudiera usar el segundo dormitorio y así tener su independencia. Fue un detalle agradable, aunque el equipo era más parecido a una cama extra (colchón fino y ropa de cama un poco corta).
Las habitaciones y las instalaciones sanitarias estaban muy limpias.
Estábamos en Tirana para visitar a un amigo, así que solo volvimos al piso para dormir. Así que no ocupamos los salones, ni cocinamos ni comimos allí. Los gatos de Alexandra son adorables, tranquilos y nada tímidos. Seguimos la recomendación de mantener las puertas de las habitaciones cerradas para que no puedan entrar.
Agradezco mucho a Alexandra su hospitalidad. Esta estancia nos permitió reunirnos con nuestro amigo y disfrutar plenamente de Tirana a pie.