Los intercambios de casas realmente no hay nada mejor que esto. Katie, Eric y su maravillosa familia nos recibieron con tanta calidez y generosidad que inmediatamente nos sentimos como en casa. Hicieron todo lo posible para asegurarse de que tuviéramos una estadía increíble.
Tuvimos la suerte de pasar tiempo juntos durante nuestra visita, ¡incluso nos llevaron a pasar una tarde en su barco, lo cual fue un verdadero punto culminante del viaje! Su casa es absolutamente ideal para familias: espaciosa, cómoda, con un enorme jardín y un sótano completo lleno de juguetes y espacio de juego para los niños.
Para colmo, el vecindario es algo especial. Un vecino nos trajo galletas, otro nos invitó a un desayuno casero. La amabilidad y la hospitalidad que experimentamos fueron más allá de lo que esperábamos, realmente abrumadoras.
Gracias, Katie y Eric, por compartir su hogar y su mundo con nosotros. Fue inolvidable. 🌟