Nos ha encantado recibir a Darlene, Richard y sus familias/amigos. Darlene fue una gran comunicadora antes de la estancia, avisándonos de cuándo llegarían, preguntando por huéspedes adicionales y confirmando cosas que podían traer (como bicicletas y kayaks); fue muy considerado por su parte asegurarse de no 'excederse' en absoluto.
Durante el intercambio, cuidaron nuestra casa a la perfección, gestionando 'Hank', nuestro robot de piscina, buscando tornillos sueltos en la tumbona y limpiando mucho más de lo que se pedía o esperaba.
Sabíamos que nuestra casa estaba en buenas manos y, cuando volvimos, no quedaba ni rastro de que hubieran estado allí, salvo una tarjeta preciosa y un regalo.
También disfruté mucho de mis conversaciones por correo electrónico con Darlene y espero mucho vernos en persona algún día. ¡Esperamos que vuelvan a venir!