¡Qué casita tan encantadora! Me encantaron los jardines, el mango, la piscina salada y la privacidad de la zona de la casa. Era muy céntrico y muy espacioso. También disfruté de la vista desde la terraza, con vistas al lago. Todo fue muy limpio y la comunicación con Raymond fue muy clara. Me dio mucha información sobre la zona y posibles excursiones.