Ubicación increíble, hogar increíble, anfitriones increíbles... En resumen, Increíble. Era nuestro primer viaje a Ámsterdam, solo dos noches, pero exploramos todas las calles y nos sumergimos de verdad en todo. La casa de Michiel y Daphne era muy ordenada, ordenada, limpia y era genial comunicarse con ellos. Dejaron una cesta de chuches muy mona y fueron anfitriones muy considerados. Su guía de casas fue muy útil y detallada, y les agradecimos que la hicieran montar. Sin olvidar a su maravilloso gato, Robbie, que nos hacía compañía y era muy hablador. Muchas gracias por esta oportunidad y estamos deseando volver a visitar Ámsterdam.