Tuve una estancia maravillosa en este apartamento de los Batignolles en agosto. Es un auténtico sitio parisino: cómodo, bien distribuido y perfectamente situado. El apartamento tenía todo lo que necesitaba, con mucho espacio para relajarme, un dormitorio acogedor e incluso una pequeña terraza para disfrutar de momentos tranquilos.
El barrio era una de las mejores partes: lleno de grandes cafés, panaderías y tiendas, pero alejado de las principales multitudes de turistas. Se sentía muy local y auténtico, y el metro cercano facilitaba mucho moverse por la ciudad.
Eunice fue una anfitriona increíble, muy fácil de comunicar y me dio mucha orientación. Todo estaba limpio, acogedor y exactamente como se describía. Me sentí como en casa desde el principio y eso hizo que mi tiempo en solitario en París fuera muy agradable.